2.3 Método Lean Startup

A efecto de evitar o disminuir posibles riesgos de inversión, las organizaciones han optado por incorporar esta metodología, que en su acepción más simple nos remite a la idea de austeridad (Lean = magro). Con esto en mente, los emprendedores disponen solo de los recursos mínimos necesarios para poner en marcha una idea de negocio.
Así mismo, este modelo tiene por objetivo acortar los ciclos de desarrollo, medir resultados y aprovechar el conocimiento obtenido a partir del comportamiento de los clientes en relación con el producto o servicio en construcción.
Este ciclo suele componerse de tres fases principales:
Crear
En esta fase se definen los lineamientos básicos del producto, atendiendo las necesidades de los posibles consumidores que estaría en condiciones de cubrir. Una vez concretadas las ideas iniciales, se procede a delimitar un producto mínimo viable o MPV (por sus siglas en inglés).
Medir
El prototipo del producto o servicio diseñado en la primera etapa deberá ponerse a prueba en una simulación que replique las condiciones del mercado meta a menor escala. Derivado del anterior ejercicio, se procederá a registrar los principales indicadores o data points para su posterior análisis y toma de decisiones.
Aprender
La última etapa del ciclo consiste en la interpretación de los datos conseguidos. Tomando en cuenta el aprendizaje adquirido se podrán realizar cambios más certeros en pos de la calidad y viabilidad del producto o servicio en cuestión. El ciclo se repite hasta obtener los resultados obtenidos o para probar nuevas ideas en paralelo.
