C42.4 Principio 3: Implicación (el porqué del aprendizaje)

¿Qué te funciona más para mantener el interés de tus alumnos? ¿Cómo logras implicarlos en su proceso de aprendizaje?

Principio 3

Proporcionar múltiples formas de motivación o implicación (el porqué del aprendizaje). En la nomenclatura inicial del modelo DUA, este fue el Principio III, lugar que ocupaba en esa primera versión de las pautas. Aunque en la versión del 2018 ha pasado a tratarse en primer lugar, se mantiene esa denominación.

Este principio hace referencia a uno de los grandes retos para cualquier educador que es lograr la motivación y la implicación de los estudiantes en su aprendizaje, para lo que es importante que se activen las redes afectivas. Permite proporcionar múltiples formas de participación, ya que lo que interesa o motiva a un estudiante no le sirve a otro. Dar opciones que favorezcan los intereses, la autonomía y la autodeterminación. Apoyarles cuando corran riesgos y a aprender de los errores, como una oportunidad de mejora. Si encuentran gusto en aprender, persistirán en los retos y no abandonarán la tarea.

Cualquier docente o profesional que haya pasado unas horas en un aula es consciente de las diferencias individuales en las preferencias o en lo que motiva a los estudiantes de un grupo: hablar en público, dibujar, hacer deporte o trabajar en equipo. Como también varía la motivación en función de las situaciones o tareas que hay que realizar; por ejemplo, un examen, una excursión a la granja, proyectar una salida al campo en grupo o ensayar más horas para la función de final de curso.

La motivación representa un papel decisivo en el aprendizaje; los estudiantes difieren en las formas en que se les puede activar la motivación para aprender, y estas formas están dadas por diversas causas que pueden ser: neurológicas, culturales, personales, subjetivas o los conocimientos y experiencias previas. Por tanto, habrá que ofrecer opciones amplias que reflejen los intereses del alumnado, estrategias para afrontar tareas nuevas, opciones de autoevaluación y reflexión sobre sus expectativas.

El componente emocional es un elemento crucial en el aprendizaje que se pone en evidencia al ver las diferencias en lo que motiva a los estudiantes o en la manera en que se implican para aprender. Vemos que a unos les motiva lo novedoso o la espontaneidad, mientras que otros prefieren los procesos rutinarios. Hay alumnos que se concentran mejor cuando trabajan solos; en otros casos, prefieren trabajar en grupo. Por ello, es importante dar opciones o variar las dinámicas, de modo que todos los estudiantes puedan implicarse según sus preferencias.

Es necesario brindar:

  • Opciones para reclutar el interés (objetivos personales, pertinencia y utilidad, reducción de distractores)
  • Opciones para mantener el esfuerzo y la persistencia (visualización de metas, niveles de desafío, delimitación de roles)
  • Opciones para la autorregulación (listas de control, recordatorios, monitoreo)

Algunos medios para proporcionar la implicación son:

  • Permita que tomen decisiones.
  • Asigne trabajos que sean relevantes en sus vidas. 
  • Haga que el desarrollo de habilidades parezca un juego. 
  • Cree oportunidades para que los estudiantes se levanten y se muevan.

Los alumnos con discapacidad o problemas en el aprendizaje y la comunicación, también muestran sus diferencias en sus intereses por el aprendizaje. Cuando la información se presenta utilizando múltiples formas de representación, se promueve el establecimiento de conexiones entre los diferentes elementos de la información y sus formas de representación, y se facilita su posterior transferencia para que pueda ser aplicado en contextos diferentes, como lo es la formación laboral y la vida independiente.

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